17 Oct LA MAGIA DE CAMINAR
Aunque el día amanezca nublado, no dejes de caminar; nunca sabes en qué momento el sol te puede iluminar.
Si no caminas, pensando en la posibilidad de lluvia, te puedes perder un presente por un simple quizás.
Aunque las nubes empañen el día, levántate, cálzate las zapatillas y camina; después se dibujará tu sonrisa, sin esfuerzo, sin prisa.
A fin de cuentas, ¿Qué podría pasar? ¿Mojarte con la lluvia?
Baraja la posibilidad de bailar bajo la lluvia y recordar que al igual que las lágrimas, las gotas de lluvia ayudan a aliviar tu mente, aligerar mochila y aclarar tu mirada.

Camina, respira, siente y no lo dejes para mañana.
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