EL PODER DE UN LIBRO-LA CALETA-ADEJE-TENERIFE

EL PODER DE UN LIBRO

Cerró el libro y lo sostuvo unos segundos entre sus manos observando cada detalle de la portada.

Tímidamente una lágrima se deslizó por su mejilla.

¿Cómo era posible? ¿Qué mágico conjuro era capaz de hacer coincidir las historias que contaba con su propia vida?

Necesitaba repensar, masticar y digerir cada una de las palabras leídas vorazmente en unas horas.

Palabras que desenmarañaban sus propios sentimientos, a la vez que alumbraban las sombras que dibujaban los otros personajes, tal vez invadidos por sus propias batallas y miedos.

Por unos instantes todo se iluminó en su interior. Creía que se había perdonado, pero hasta ese momento no había experimentado el profundo sentimiento de absoluto perdón a sí misma.

Tres palabras clave resonaron en su cabeza: risa, amor y miedo.

Entendió aquel proceso por el cuál las risas desaparecieron, dejando vía libre al silencio y permitiendo que el miedo se instalara en el corazón.

Miedo. Miedo paralizante, inquietante, que ahuyenta los sueños y crea soledades compartidas.

EL PODER DE UN LIBRO-MUJER LEYENDO-CUADRO

Miedo que con su runrún, a modo de mantra, nos graba en la mente una imposibilidad inexistente para hacer “nada”.

Miedo que nos destruye por dentro, creando fantasmas, ennegreciendo el alma y apagando nuestras miradas.

Lo entendió. No es el Odio lo contrario del Amor, es el Miedo. Ese mismo miedo que experimentó cuando sintió que la cogían de la mano para arrastrarla de nuevo a un lugar oscuro al que no quería regresar.

Ese mismo miedo que podría sentir la otra parte, por enfrentarse al abismo de lo desconocido, del cambio a una nueva realidad, pues aunque la otra fuese indeseable, se había convertido en comodidad.

O el miedo que experimenta otra persona para no hacer frente a nuevos sentimientos de amor, donde la risa ha sido el hilo conductor ¿Merecerá la pena? ¿Y si no sale bien? Miedo a los posibles daños colaterales.

Secó el resto de las lágrimas que habían desbordado sus ojos mientras pensaba.

Sonrió recordando las palabras de su instructor de yoga. “Has sido muy valiente”. Realmente lo había sido, ahora estaba plenamente convencida de ello.

Valiente por mirar de frente a sus miedos y reírse a carcajadas de ellos.

Valiente por apostar por la vida, por no darse por vencida y reinventarse una vez más.

Valiente porque a pesar de todo, no renuncia al verbo Amar.

Levantó la mirada y experimentó un profundo sentimiento de comprensión.

Repasó los momentos divertidos desde su decisión, cómo la risa había regresado a su vida, generando recuerdos felices, ayudándole en su proceso de crecimiento, alimentando su propio y genuino amor.

Y entonces, simplemente giró en su cama, apagó la luz y plácidamente durmió

REÍR Y AMAR, TODO ES EMPEZAR

No Comments

Post A Comment